El equipo científico trabajando en la UEM: Germán Rosano, Enrique Morales y Alejo Cantoia. Foto: IBR/ Elizabeth Karayekov
Una unidad del CONICET y la UNR se consolida como referente regional para la validación de biofármacos de última generación
Se trata de la Unidad de Espectrometría de Masas (UEM) del Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario (IBR), que gracias a la incorporación de tecnología de vanguardia puede analizar los anticuerpos monoclonales usados en terapias contra el cáncer con una precisión única a nivel nacional.
Desde su creación en 2021, bajo la dirección del investigador del CONICET Eduardo Ceccarelli, la Unidad de Espectrometría de Masa (UEM) del Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario (IBR, CONICET–UNR) es un espacio donde la investigación básica, la innovación tecnológica y la vinculación con el sector productivo confluyen en torno a una herramienta analítica clave para la biología moderna: la espectrometría de masas.
Germán Rosano, actual director de la UEM en la sala de instrumental de IBR. Foto: IBR/ Elizabeth Karayekov.
Esta técnica se volvió esencial en biomedicina, biotecnología y desarrollo farmacéutico, dado que permite caracterizar con precisión productos terapéuticos complejos y aportar evidencia directa sobre atributos críticos de calidad.
“La espectrometría de masas mide masas moleculares con una sensibilidad y eficiencia altísima.
En sólo dos horas podemos conocer la identidad exacta de diez mil moléculas, sus modificaciones químicas y su grado de pureza.”, detalla Germán Rosano, investigador del CONICET en el IBR y actual director de la UEM.
Y destaca: “Todas las semanas llegan nuevas solicitudes de servicios y el equipo funciona las 24 horas del día, estamos fortaleciendo las capacidades del sistema público y del privado ofreciendo un servicio de calidad, eso nos llena de orgullo”, expresa.
Tras la inversión cercana a un millón de dólares que le dio origen, la UEM lleva realizados casi 250 servicios -aproximadamente el análisis de 2 mil muestras- a instituciones y empresas del país y la región.
Rosano destaca por un lado la experticia del equipo y también que los servicios tienen costos muy competitivos en el mercado, brindando una asesoría personalizada que los diferencia de los servicios similares que pueden realizarse enviando muestras al exterior.
Eduardo Ceccarelli preparando el flamante equipamiento para su primer análisis. Foto: gentileza de los investigadores.
Trabajar con moléculas intactas
Un espectrómetro de masas está preparado para estudiar proteínas por una técnica que requiere como primer paso cortarlas en ‘pedacitos más pequeños’ (denominados péptidos) para poder analizarlas.
Luego se trabaja con esos fragmentos y se arma el “rompecabezas” para tener los resultados de la proteína completa.
Esa es la estrategia porque los espectrómetros de masa generalmente no tienen la capacidad de analizar proteínas de alto peso molecular (gran tamaño).
“Es un enfoque robusto y extremadamente informativo, pero puede dejar fuera datos sobre la molécula intacta, que pueden resultar muy relevantes, por ejemplo, en el caso de las proteínas bioterapeúticas que produce la industria farmacéutica”, advierte Rosano.
En este sentido, actualmente están en pleno desarrollo las inmunoterapias para el tratamiento de diversos tipos de cáncer.
Estas estrategias terapéuticas se basan en el uso de anticuerpos monoclonales, proteínas de gran tamaño diseñadas para reconocer de manera altamente específica a las células tumorales.
Al unirse a sus blancos moleculares, estos anticuerpos permiten identificar a las células malignas y desencadenar distintos mecanismos que contribuyen a su eliminación.
Los técnicos de CONICET altamente capacitados llevan adelante la preparación de muestras y operación del complejo equipamiento de la UEM. En la foto: Enrique Morales y Alejo Cantoia. Foto: IBR/ Elizabeth Karayekov
Una vez que un anticuerpo monoclonal es aprobado para su administración en humanos, su producción queda protegida por una patente, que otorga exclusividad al laboratorio que lo desarrolló.
Sin embargo, a medida que estas patentes expiran, otros laboratorios pueden producir biosimilares, es decir, anticuerpos altamente comparables al fármaco original, aunque fabricados por empresas distintas al titular de la patente.
Para que un biosimilar sea aprobado, debe demostrar una equivalencia estricta con el compuesto original en términos de estructura molecular, modificaciones postraduccionales y actividad biológica. Explica Rosano:
“En ese camino, una de las herramientas más informativas es el análisis de proteínas intactas de gran tamaño con plataformas de alta resolución.
En la UEM incorporamos a nuestro espectrómetro de masas el módulo BioPharma, que nos permite realizar este tipo de mediciones“.
Eso significa que pueden analizar proteínas muy grandes sin tener que cortarlas en fragmentos previamente.
“Hemos diseñado el flujo de trabajo para hacer estos análisis, volviéndonos el único proveedor de estos servicios en el país y de la región CONOSUR (exceptuando Brasil)”, declara entusiasta Rosano.
Espectrómetro de masa Q Exactive HF (analizador Orbitrap High Field, Thermo Scientific). Foto: IBR/ Elizabeth Karayekov
En los últimos años han surgido nuevas estrategias terapéuticas que amplían aún más el potencial clínico de los anticuerpos monoclonales.
Entre ellas se destacan los anticuerpos conjugados, que combinan la especificidad del anticuerpo con la potencia de una droga unida químicamente a su estructura.
En este caso, el anticuerpo actúa como un sistema de transporte dirigido que reconoce su blanco en la célula tumoral y permite la entrega localizada del fármaco, aumentando la eficacia y reduciendo efectos adversos.
La complejidad estructural de estos conjugados plantea desafíos analíticos aún mayores: no solo es necesario confirmar la presencia de la droga, sino también determinar cuántas moléculas de fármaco se unen a cada anticuerpo .
Según Rosano, la medición precisa de este valor es crítica para la calidad y seguridad del producto, y la espectrometría de masas es el estándar de oro para hacerlo.
Y concluye: “Al articular la caracterización por espectrometría de masas con capacidades locales de producción de proteínas recombinantes, en la UEM se abren muchas puertas: es un universo que no estaba explorado en nuestro país”.
El equipo de la UEM junto a los estudiantes seleccionados para el curso internacional realizado en IBR. Foto: gentileza de los investigadores.
Contagiar el entusiasmo
Otro pilar de la UEM es difundir y transferir los conocimientos que poseen sobre la técnica y sus aplicaciones con la realización de cursos internacionales.
“La espectrometría es un universo tan lindo que, cuando se enseña con claridad y con aplicaciones reales, despierta interés y genera nuevas capacidades”, expresa Rosano.
En 2025, se seleccionaron 22 participantes de Uruguay, Chile, Ecuador, Brasil, México, Costa Rica, Colombia y varias provincias de Argentina, que llegaron a Rosario para aprender sobre la producción y caracterización de proteínas terapéuticas mediante espectrometría de masas.
En el grupo coincidieron desde representantes de la industria privada con interés de incorporar esta técnica analítica en sus procesos productivos, hasta funcionarios gubernamentales involucrados en la regulación de proteínas terapéuticas, pasando por investigadores e investigadoras del sector académico.
Además de los integrantes de la UEM, el plantel docente se completó con expertos internacionales en espectrometría de proteínas terapéuticas y en producción de proteínas recombinantes.
“Recibir a estas personas también nos ayuda a entender más sobre el proceso productivo y evaluar cómo podemos atender las necesidades del sector desde nuestra experticia”, señala Rosano y remarca la importancia de contar con este tipo de servicios de alta complejidad en el sistema científico público argentino y concluye:
“Dado el ecosistema de empresas biotecnológicas del país y el sistema académico público tan diverso era muy importante lograr desarrollar la espectrometría de masas al nivel que lo hemos llevado en la UEM, se nota que hemos logrado cubrir un vacío que hasta ahora permanecía sin explorar en profundidad.”
Empresas e instituciones interesadas en caracterización de bioterapéuticos pueden contactar a la UEM-IBR (CONICET-UNR) para una reunión técnica inicial y definición del plan analítico: https://ibr-conicet.gov.ar/unidad-de-espectrometria-de-masa/
Por Elizabeth Karayekov – Área de Comunicación IBR (CONICET-UNR)
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